El viñedo comercial plantado a mayor altitud del mundo se encuentra en Tibet, China, a unos 11,500 pies sobre el nivel del mar. La altitud se mide por cuántos pies se encuentra el viñedo sobre el nivel del mar, y puede variar desde 33 pies como algunos viñedos en Burdeos hasta 2,000 pies en partes del Valle de Napa, incluso 10 mil pies en áreas de Argentina. Las temperaturas son más frías a medida que aumenta la altitud, lo que da como resultado un proceso de maduración lento que retiene la acidez de la uva mientras desarrolla sabores concentrados. La exposición a los rayos ultravioletas se intensifica en estas alturas extremas causando que la uva se proteja engrosando y oscureciendo su piel, resultando en vinos con intensidad de color y taninos marcados. Una mayor altitud también significa más ventilación para las vides, lo que ayuda a reducir el riesgo de enfermedades.
Autor: Maytte Rivera